IntercropVALUES hace balance de los resultados y prepara el futuro de los cultivos asociados

4 Nov, 2026

Tras cuatro años de investigación en Europa y otros territorios, el proyecto pone de relieve el potencial de cultivar distintas especies juntas y los cambios prácticos necesarios para extender este modelo agrícola.

INICIATIVAS INNOVADORAS participa en IntercropVALUES como entidad responsable de la comunicación y difusión del proyecto, además de prestar asistencia en su coordinación y gestión. En este contexto, los socios del proyecto se reunieron del 23 al 25 de septiembre en la Universidad e Investigación de Wageningen para hacer balance de cuatro años de trabajo, compartir los resultados obtenidos y reflexionar sobre cómo dar continuidad a los conocimientos y herramientas desarrollados.

¿Cómo puede contribuir el cultivo conjunto de dos o más especies a desarrollar sistemas agrícolas más sostenibles? ¿Y qué cambios son necesarios para que agricultores y empresas agroalimentarias puedan llevar esta práctica a la realidad? Estas fueron algunas de las cuestiones centrales de la reunión final del consorcio IntercropVALUES, celebrada en Wageningen.

A medida que el proyecto europeo de investigación se acerca a su finalización, prevista para octubre de 2026, los socios analizaron los aprendizajes sobre producción agrícola y alimentaria y las oportunidades para que sus resultados sigan contribuyendo al sector agrario.

Los cultivos asociados consisten en cultivar distintas especies vegetales juntas en una misma parcela y ofrecen una alternativa a los sistemas agrícolas convencionales basados en el monocultivo. La combinación de cultivos con características diferentes puede ayudar a aprovechar mejor los recursos naturales y favorecer sistemas agrícolas más diversos. Sin embargo, sus beneficios no son automáticos: los resultados dependen de las especies elegidas, las prácticas agrícolas, las condiciones meteorológicas y las características de cada territorio.

De los ensayos en campo a las soluciones prácticas para la agricultura

La reunión permitió compartir resultados sobre productividad de los cultivos, uso del nitrógeno, emisiones de gases de efecto invernadero, interacciones entre plantas y efectos ambientales de la actividad agraria. Los debates pusieron de manifiesto la importancia de identificar qué combinaciones de cultivos funcionan mejor en cada contexto, en lugar de asumir que existe una solución válida para todas las explotaciones.

La investigación también fue más allá de los resultados de cada campaña agrícola para analizar cómo encajan los cultivos asociados en los sistemas agrarios en su conjunto. Esta perspectiva amplia resulta fundamental para valorar su posible contribución a la resiliencia y sostenibilidad de la agricultura, teniendo en cuenta al mismo tiempo las necesidades prácticas de los agricultores.

El cultivo conjunto de distintas especies también plantea retos una vez realizada la cosecha. Las mezclas de cereales pueden abrir nuevas oportunidades para la innovación alimentaria, como la elaboración de harinas y otros productos, pero su transformación puede exigir adaptar los métodos habituales. Por ejemplo, separar los distintos granos puede requerir más tiempo y energía, y la maquinaria diseñada para trabajar con un solo cultivo no siempre resulta adecuada para las mezclas.

Durante la reunión se compartieron experiencias de agricultores y cooperativas que han adaptado sus equipos y desarrollado métodos para limpiar y clasificar las cosechas. Estos ejemplos ponen de relieve la importancia de contar con soluciones prácticas, maquinaria adecuada y conexiones más sólidas entre agricultores, transformadores y otras empresas de la cadena alimentaria.

Mantener la utilidad de la investigación más allá del proyecto

Uno de los temas centrales de la segunda jornada fue cómo conseguir que los resultados del proyecto sean accesibles y útiles para distintos públicos. Los debates y talleres abordaron cómo trasladar los conocimientos adquiridos a agricultores, asesores agrarios, educadores, investigadores, empresas agroalimentarias, consumidores y responsables políticos.

Los socios también analizaron cómo mantener las relaciones creadas a través de los casos prácticos desarrollados con agricultores y cómo facilitar el acceso a los datos de investigación y a las herramientas para que puedan seguir utilizándose en el futuro. El intercambio continuado entre investigadores y profesionales de los sectores agrícola y alimentario será clave para aprovechar la experiencia acumulada.

La última jornada se centró en las recomendaciones políticas y en las vías para llevar los resultados a la práctica. Entre los temas abordados figuraron el futuro de la Política Agrícola Común, la agricultura ecológica, las cadenas de valor de los cultivos proteicos, la inversión en maquinaria y el intercambio de conocimientos entre la investigación y el sector agrario.

Los debates reflejaron una de las principales conclusiones de IntercropVALUES: extender los cultivos asociados requiere algo más que evidencias procedentes de ensayos de campo. Los agricultores necesitan métodos de producción viables, equipos adecuados, canales de comercialización fiables y un entorno político favorable. Las empresas transformadoras y otros agentes de la cadena alimentaria deben poder procesar y utilizar las mezclas de cultivos, mientras que los asesores y responsables políticos pueden contribuir a conectar la investigación con las decisiones que se toman sobre el terreno.

Una base para seguir avanzando en los cultivos asociados

La reunión de Wageningen marcó un hito importante en la fase final de IntercropVALUES. Aunque el proyecto concluirá en octubre de 2026, sus resultados, recursos prácticos y colaboraciones constituyen una base para seguir trabajando en la diversificación de los cultivos.

Al reunir la investigación agraria con las experiencias de agricultores y otros agentes de la cadena alimentaria, el proyecto ha abordado los cultivos asociados desde una perspectiva integral: desde la selección de especies y la gestión de las parcelas hasta la transformación, los mercados y las políticas públicas.

El siguiente paso consiste en garantizar que estos conocimientos lleguen a quienes pueden utilizarlos. La colaboración continuada entre investigación, agricultura, industria y responsables políticos será esencial para convertir los aprendizajes del proyecto en oportunidades reales para desarrollar sistemas agrícolas más diversos y sostenibles.

Sobre IntercropVALUES

IntercropVALUES es un proyecto europeo de investigación que estudia cómo los cultivos asociados pueden contribuir a desarrollar sistemas agrícolas productivos, resilientes, sostenibles y económicamente viables. En colaboración con organizaciones de investigación y otros agentes del sector, el proyecto ha analizado el comportamiento de los cultivos, sus efectos ambientales, la transformación de alimentos, las oportunidades de mercado y las barreras que pueden limitar la adopción de esta práctica.

Financiado por el programa Horizonte Europa de la Unión Europea, IntercropVALUES reúne a 27 organizaciones participantes de 15 países.

Más información sobre el proyecto y sus resultados en www.intercropvalues.eu.

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